sábado, 14 de diciembre de 2019

HUÉRFANOS DE INTELECTUALES


La plumilla de mi admirado Antoni Coll, tan variada, actual, histórica y didáctica, con la que nos obsequia diariamente; el pasado día miércoles 4, la titulaba “Intelectuales en declive” ¡cuánta razón tiene!. En efecto su recorrido sobre intelectuales de varios países europeos, nos aproxima a lo que fueron, a los que hoy ya no son y a los que algunos arrogantes pretenden ser.
Si nos ceñimos a lo que uno entiende por intelectual, deberíamos referirnos a una supuesta inteligencia pero ejerciendo el intelecto por encima de cualquier otra función psíquica, y compilar atributos como interés, comprensión, erudición, sabiduría, objetividad, capacidad crítica y capacidad para transmitir el conocimiento de la verdad. Estas prerrogativas aunque nos parecen lógicas, hoy nos planten serias dificultades a la hora de incluir a un personaje en el estadio de la intelectualidad, es así que podríamos enumerar una pléyade de pensadores, escritores, historiadores, sociólogos, periodistas, politólogos, filósofos etc… con reconocido prestigio aventurados en el inagotable universo de las humanidades, sin una clara vocación intelectual. Manifestar un compromiso ético y personal sería una premisa para la credibilidad de sus propuestas, tesis o teorías.

Vargas Llosa, Simon de Bevauvoir, Arias Maldonado, Perez Reverte, Sánchez Ferlosio, Juan Manuel de Prada, González Ferriz, Arcadi Espada, Erich Fromm, José Antonio Sayés o José Antonio Marina, por citar algunos, son firmas prestigiosas elegidas al azar con sus defensores y detractores, en todo caso respetables, aun así uno no sabría si en el sentido formal quienes podrían calificarse como auténticos intelectuales.

Uno prefiere excluir de todo atisbo de intelectualidad a ciertos participantes en foros y tertulias que parecen auténticos bufones, pero lamentablemente esto es lo que prolifera en televisión, carnaza populista para regocijo del populacho, que sin embargo tienen su influencia y desgraciadamente crean opinión.


Lo cierto es que uno encuentra a faltar intelectuales de fuste, con capacidad ética de guiar a la humanidad con perspicacia y sagacidad. Me resisto a creer que no estén presentes en esta sociedad sin rumbo, aunque su voz aparezca tímidamente con sordina y no encuentren la complicidad de los grandes medios. Internet (la gran atalaya de la comunicación), las redes sociales y el mundo digital, es un universo donde todo cabe y no ofrece garantías serias para el usuario que busque verdades objetivas. ¿Acaso serán los Nobel el último reducto intelectual?

Los movimientos intelectuales han forjado la historia y dejado su huella en el mundo a lo largo de los siglos. El renacimiento, el humanismo o la ilustración, han sido corrientes determinantes  para la evolución del pensamiento. Hoy la cultura de masas prolifera a la carta y el nihilismo o el relativismo acechan para destruir conceptos y criterios objetivos. El todo vale impone su ley,
pero uno abriga la esperanza que una nueva generación de intelectuales, sin dependencias ni ataduras, ejerzan su magisterio como en su día lo hicieron Ibsen, Orwell, Teilhard de Chardin, Erich Fromm o José Antonio Sayés.  

La vida es un estruendoso desguace buscando la médula. Lo intelectuales son como profetas que avisan de la catástrofe antes de que la sociedad perezca bajo sus propias miserias. Su momento se nos antoja perene e imprescindible.
 
Tarragona, 7 de Septiembre de 2019

Luis Álvarez de Vilallonga      

sábado, 7 de diciembre de 2019

PROHIBIR ELS TRES TOMBS


A raíz de la lectura “El Voraviu” publicado el día miércoles 23 de los corrientes, con el que diariamente nos sorprende mi apreciado y admirado director de este medio Josep Ramon Correal, me impele a ahondar sobre el tema dels Tres tombs.
No solo como catalán en ejercicio vital, sino como parte implicada en la fiesta dels Tres Tombs que cada año organiza El Gremi de Pagesos de sant Llorenç i Sant Isidre, del cual me honro ser su tesorero, al considerar una aberración plantearse meramente su prohibición.


En efecto els Tres Tombs es una fiesta milenaria, quizá una de las tradiciones más antiguas de Cataluña y habría que remontarse muchos siglos atrás para investigar sus orígenes. Ya los romanos circundaban con sus monturas los templos para obtener favores de sus dioses.
Antiguamente se daban tres vueltas alrededor de una gran hoguera principalmente hecha de ramas verdes. A medida que el cristianismo adquiere mayor preponderancia, els tres tombs se efectúan alrededor de la iglesia de San Antonio Abad o de una imagen del Santo, procediéndose a la bendición de los animales, principalmente caballos, mulos o burros, los llamados de peu rodo.
El origen más próximo de la tradición es la cabalgata de tres vueltas que carros y jinetes dan  alrededor de un itinerario transportando la imagen de San Antonio, siendo bendecidos durante la segunda vuelta. A pesar de que la festividad se celebre el 17 de enero día de San Antonio en algunas localidades, muchas otras poblaciones tiene asignada distintas  fechas por cuestión de organización y coincidencia; pensemos que en el todo el territorio els trs tombs se celebra en 98 pueblos federados, sin incluir los que no forman parte de la federación. Esto permite cierta autonomía para que cada localidad pueda incluir en la festividad diversos actos tradicionales.
San Antonio Abad, también conocido como San Antonio el Grande, San Antonio de Egipto o Sant Antoni dels Ases, fue uno de los primeros monjes ermitaños que se retiraban en penitencia y vida contemplativa. Parece que San Antonio nunca fue Abad. Según la tradición cuenta que era un gran amigo de los animales, los curaba y cuidaba. Encontrándose a un tocinillo lo curó y éste decidió acompañarlo durante su vida. Por tal motivo también se le conoce como Sant Antoni del Porquet      
Por otra parte en els tres tombs convergen diversas tradiciones según las zonas del territorio catalán como exposiciones, almuerzos y cenas populares, representación de la vida del Santo,   concursos de fotografías, elaboración de tortells en forma de herradura, o los típicos esmorzars con pa torrat, botifarrons, llonganisses, cansalada i arengades, o las hogueras en muchos lugares; pero ante todo es una manifestación de respeto, buen trato y cuidado de los animales que participan, no en vano es notorio su cuidado ornamentación y excelente aspecto que presentan en los desfiles “passejadas,  passades, beneïdes o desfilades”
En los últimos tiempos se ha acrecentado la concienciación en defensa de los animales. Efectivamente no se debe infringirles mal trato por el simple hecho de que sean animales, pero como suele suceder, organizaciones extremistas proponen medidas absurdas y estúpidas que no tienen ningún fundamento. Estos animalistas que proliferan como las setas, parece que en su delirio humano han invertido los términos al considerar a los animales seres racionales y a los hombres simples animales, es la conclusión que deducimos de su necio discurso. En el caso  que nos ocupa contraviene el raciocinio y el sentido común, defender la exclusión de animales en cualquier festividad popular raya la paranoia.

La Federació Catalana dels Tres Tombs, ha elaborado un Régimen Normativo que estandariza la organización y desarrollo de la fiesta en todos los municipios. Con esa medida se pretende  optimizar el bienestar de los animales que participan en la fiesta dels Tres Tombs, que reúne cada año a decenas de miles de personas en toda Cataluña.

Luis Álvarez de Vilallonga

Tarragona, 28 de Agosto de 2019

LA IDENTIDAD Y EL HECHO DIFERENCIAL

Según el Diccionario de uso María Moliner Identidad, como primera acepción define 1: cualidad de idéntico, como subacepción, relación entre cosas idénticas. 2: Igualdad que se verifica siempre, cualquiera que sea el valor de las variables que contiene 3: Circunstancia de ser efectivamente una persona la que se dice ser

Por si mismas estas definiciones son de sentido común y veraces, sin embargo el uso político que se le ha dado al vocablo, confirma una vez más la importancia que tiene la sintaxis a la hora de condicionar el significado de cada expresión en el contexto de una frase, oración o parágrafo, en el tiempo y momento adecuado, y sobre todo al colectivo que va dirigido cuando se toma intencionadamente la parte por el todo.




Es evidente que existe un componente identitario cultural, pero sobre todo folclórico en las diferentes comunidades y dentro de ellas mismas. Los bailes, la música, los deportes o competiciones rurales, las fiestas tradicionales o, la lengua. Hechos que en ningún caso justifican supremacía de unas sobre otras. Por otra parte, los tópicos peyorativos o en su caso loables, como tacaño, holgazán, chulo, falso, engreído, trabajador, sociable, esplendido, etc… solo son aplicables a nivel individual y por tanto no forman parte de una pretendida identidad colectiva.

La pertenencia a una comunidad determinada solo implica el lugar de nacimiento adscrito a esa comunidad. El mestizaje es un hecho incuestionable. Antaño se produjeron intensas migraciones de unas provincias a otras en busca de trabajo, en la actualidad, con la globalización y la movilidad de nuestros jóvenes en busca de oportunidades fuera de nuestras fronteras, hace que la pretendida identidad colectiva pierda protagonismo en favor de la llamada “patria chica”, que en realidad es el hecho de no renunciar al  uténtico origen.
La tendencia a acaparar y sobre explicitar identidades genéricas es el resultado de una polarización política que denota la obsesión por imponer un pretendido hecho diferencial disfrazado, con la realidad, algo sectario y discriminatorio.
Nada tiene que ver la capacidad intelectual, el éxito profesional o el reconocimiento internacional de una persona con su lugar de procedencia; sí, nos causa cierto orgullo que se identifique con nuestra comunidad de nacimiento, pero en el fondo su origen y raíces pueden estar vinculadas en otro lugar del territorio.      

Existen otros elementos asociados con la corrupción utilizados para imputar identidades. Los pelotazos de los 80 con nombres y apellidos, el manejo irregular  de los fondos procedentes de la U.E.,  o las sucesivas leyes de reforma educativas, exudando cierta ideológica solapada con la educación académica en algunas autonomías, pero tampoco la sociedad ha sido ajena a los casos Banca Catalana, Juan Guerra, Barrionuevo, la burbuja inmobiliaria o la politización del Tribunal Constitucional. Todo ello ha involucrado a no pocas comunidades autonómicas, pero no por ello habrá que colgarles un “San Benito” identitario.

Si se quiere, la identidad emerge del esencialismo i en ese sentido descubrimos hechos diferenciales tangibles e incuestionables entre los seres humanos: hombre, mujer, color de la piel o raza, lengua, actitudes explícitas por filosofía de vida, tradiciones y religiones. Es evidente que esos rasgos se transmiten a través de generaciones, pero también se crean nuevos, es así que en la contemporaneidad de nuestros días, la identidad individual aun en lo tradicional es algo que evoluciona.  
Uno, que es catalanista (todavía con algo de seny) y muchos otros de mi generación, sabemos más tradiciones de Cataluña que muchos jóvenes catalanes independentistas adheridos a la causa. Se me ocurrió preguntar a un joven amigo si sabía lo que es el tiratge de una sardana  y hacer la partición, o definirme lo que era una revessa, me contestó que no tenía ni idea, a otras pregunta sobre el origen del somatén o conocer las distintas versiones del Cant dels segadors o las diversas versiones de su letra antes de ser declarado oficialmente himno nacional de Cataluña según la Ley de 25/02/1993 firmada por Jordi Pujol, tampoco supo darme contestación. No es que el tema merezca mayor importancia, pero al menos da idea de la demagogia que se esconde detrás de la falsa y manipulada identitat.

Luis Álvarez de Vilallonga

Tarragona, 21 de Agosto de 2019

viernes, 6 de diciembre de 2019

POST-TRUTH, FAKE NEWS Y FACT-CHECKING


Uno que es un ignorante en terminología anglo-sajona, comprenderán el empeño que hay que poner para familiarizarse con estas expresiones y acometer la lectura de una crónica o artículo en perfecto castellano donde aparecen anglicismos que son perfectamente homologables a nuestra lengua: así post-truth por posverdad, fake news por noticias falsas, o fact checking por acción de chequear. Pero este no era el motivo de fondo de mi artículo, aunque dicho sea de paso, entiendo que las actuales generaciones utilicen cada vez más voces con significados cortos que aparecen en el prestigioso diccionario de Oxford y que ágilmente se generalizan en prensa y redes sociales.

Lamentablemente, una vez más, mi “Espada de Damocles” gtavita sobre la clase política, aunque la sociedad civil no esté exenta de crítica. En efecto, podríamos situarnos ante el Brexit para comprobar como la utilización, en su día, por parte de Nigel Farange, de argumentos falsos, y retoricas dramatizadas, permitieron convencer a muchos votantes engañados, de lo beneficioso que sería para el Reino Unido salir de la U.E.  

Era la puesta en marcha de la posverdad (post-truth) con argucias que entraban de lleno en el terreno emocional sin hechos ni pruebas objetivas. 


También nuestros políticos han sido protagonistas de sus posverdades, aunque a decir verdad han dejado que las redes sociales hicieran el trabajo sucio, para una vez intoxicada buena parte del personal mollar con derecho a voto, utilizar los medios a su alcance para desarrollar todo la extensa modalidad de noticiasfake news) donde caben alegorías mezcladas con titulares al gusto según la intencionalidad pretendida, medias verdades o descontextualización de noticias; toda una estrategia pervertida y provocada desde el sector público. Lo peor es que entre todos han logrado que la sociedad, en no pocas cuestiones, no sepa distinguir por si misma entre lo verdadero y lo falso.


Ante tanto dislate, apareció el antídoto, la acción de chequear (fact checking) empresas o agencias que chequean las noticias o cualquier dato utilizando rigurosos filtros que  detectan lo engañoso, lo verdadero, lo falso, lo insostenible o lo indefendible. Hasta aquí se ha tenido que llegar para lograr la credibilidad que con lleva el prestigio de un medio. 
E

En realidad cuando recibimos un WhatsApp reenviado, debería aparecer la fuente del medio original del país de referencia que lo publica como responsable de su difusión, posiblemente ellocontribuiría a su fiabilidad.


Distorsionar la realidad, manipular emociones, influir sobre las creencias, aprovechar cualquier surco para sembrar cizaña, o hacer de la demagogia un hábito, son prácticas inaceptables, y en la vida pública deberían estar erradicadas, pero los políticos son maestros en ellas.         

Quedan en el tintero los lobbies identitarios, las mencionadas redes sociales que merecen capítulo aparte por su anonimato e impunidad, discursos públicos televisados con un alto grado de manipulación; pero esto ya es harina de otro costal.

Tarragona, 10 de Agosto de 2019

 Luis Állvarez de Vilallonga

jueves, 5 de diciembre de 2019

AUGE Y PROBABLE DECLIVE DEL INDEPENDENTISMO


Es cierto que Enrique de Villena podría haber sido rey, pero su abuelo fue descartado entre los diversos candidatos que se postularon en el Compromiso de Caspe. No se puede perorar en historia sin conocer a fondo La Concordia de Alcañiz y El Compromiso de Caspe.
Todo “empezó” con La Renaixença, un movimiento eminentemente literario por recuperar un pasado prestigioso de obras escritas en lengua catalana, sin que ello constituyese ningún inconveniente, es más se produce la circunstancia de que clásicos castellanos se editan en catalán y viceversa. Pero como ocurre, desde que la historia es historia, la política viene a entorpecer todo lo que emana de forma altruista, legítima, romántica y cultural desde la sociedad civil. Es en el último tercio del siglo XIX cuando el catalanismo político de adueña de la intelectualidad catalana provocando tensiones con el resto de publicaciones del Estado. Pensemos que en aquella época El Diario de Barcelona y La Vanguardia gozaban del más alto prestigio, cada uno en su ámbito.


Como no se trata de rememorar publicaciones del pasado nos centraremos en los elementos que vertebraron la tela de araña que hoy sostiene el independentismo. Dejando atrás los episodios de octubre del 34 y julio del 36, fechas que uno conoce por la historia (ya que uno todavía no había tenido la suerte de nacer, soy de los que piensa que cada vez que respiro hago un canto la vida) me referiré a lo que he vivido en primera persona.

Entre 1980 y 2003 un personaje con vitola de gran estadista, hábil como pocos, oportunista inagotable y negociador inconmensurable, consiguió para Cataluña lo que, tras su declive, nadie ha podido, ni siquiera llegarle al tobillo hablando en términos políticos. Recuerdo que en agosto del 2014 escribí un artículo titulado “De Honorable a reprobable” naturalmente refiriéndome a Jordi Pujol; nada más que añadir. Le siguió el nefasto tripartito y el presuntuoso y ambicioso Arturo, Arthur o “Artur” Mas. Iniciada la sensibilización de la nación catalana, todo era cuestión de paciencia y atender al método preestablecido para ir avanzando paso a paso en el proyecto de una Cataluña independiente. 
La crisis económica y social  fue una cortina de humo hábilmente utilizada para responsabilizar de todas las carencias, deudas y adversidades al Gobierno Central, la desafortunada célebre frase “Madrid ens roba” aduciendo a la balanza fiscal, caló muy hondo en los sentimientos del poble, pero pronto quedo desarbolada con la publicación de “Las cuentas y los cuentos de la independencia” de Josep Borrell y Joan Llorach, con argumentos difícilmente rebatibles. Un descarado clientelismo, una tv3 adoctrinadora, cierta prensa y radio fuertemente subvencionada para la causa, una inmersión lingüística que iba más allá del lenguaje y su particular aplicación por parte de no pocos maestros en las escuelas, unas asociaciones pseudo-civiles que aglutinaban un poder de difícil justificación, y un simbolismo de parte ostentado en todos edificios públicos dependientes de 
La Generalitat y la mayoría de Ayuntamientos, y por desgracia, también visibles en campanarios de muchos templos religiosos, unido a ciertas homilías, ponía de manifiesto la politización de una parte de la etiquetada como “iglesia catalana” cuando uno siempre entendió que la iglesia era universal.
Unos cuantos iluminados radicales fueron más allá de lo legalmente permitido, jugando con la sensibilidad del pueblo, formalizando el engaño del proces, poco menos que a un nirvana catalán, llegando a lo más profundo de su sus sentimientos.   
La declaración unilateral de independencia y el “sainete” de aquel simulacro de referéndum, fueron episodios que demostraron que los tiempos y la añagaza del proces carecían de fundamento y viabilidad, y así llegaron junto con la indignación las primeras decepciones, la crispación y la evidente división de la sociedad catalana. Sería muy largo relatar todo lo ocurrido y otorgar credibilidad a los detractores o a los adscritos al proces, porque nunca toda la razón está siempre de una parte.
Lo cierto es que hoy la ruptura de la coalición independentista, la torpeza e incapacidad de nuestros políticos, representantes que dejan a la nacionalidad catalana a la altura de un “vodevil” cuando en otras constancias hoy seriamos la sociedad moderna, abierta y admirada de otros tiempos y motor del Estado. Pero ya no hay marcha atrás.

Las inevitables elecciones autonómica, más pronto que tarde, despejarán muchas incógnitas, porque el desencanto social es evidente y a pesar de las nuevas movilizaciones que están por venir (el veredicto del juicio y en su caso las sentencias para los procesados están en la mente de todos) uno no descarta que puedan arbitrarse otras difíciles fórmulas de solución; en política nada es imposible. Aun así el atisbo de un debilitamiento o renuncia, al menos de la vía unilateral parece generalizado, y en ese sentido seria premonitoria la sentencia final de Canio en la célebre Ópera I pagliacci de Ruggero Leoncavallo “La comedia è finita!”

Tarragona, 31 de Julio de 2019

Luis Álvarez de Vilallonga

miércoles, 20 de noviembre de 2019

MEDRAR ENTRE EL PODER Y LA COMEDIA POLÍTICA


En el siglo XXI, hablar de derechas e izquierdas parecería anacrónico, eso pensaba uno en cuanto a axiomas dogmáticos, pero no en el sentido moderno de los términos El hecho diferencial  entre gobiernos de uno u otro signo, estriba en la concepción que se tenga del Estado y del poder que se le otorgue, principalmente en la gestión socio-económica de dirigir la sociedad. Dejar en manos del Estado el desarrollo y el progreso de la sociedad es una postura de izquierdas; por el contrario confiar en que su avance, transformación y crecimiento ha de producirse desde la propia colectividad civil, sería una postura de derechas, aunque hoy el intervencionismo del Estado esté condicionado por el brutal endeudamiento.


Si nos remontásemos a los antiguos partidos de los trabajadores veríamos como sus rancios postulados continúan siendo utopías y batallas perdidas sin redención. En nuestros días, una nueva generación de amalgamas a la izquierda transitan en un inevitable capitalismo amortiguado, velado e inconfesable, que les otorga cierta esperanza, en su discurso populista para llegar al poder.

Por otra parte, el pretendido partido liberal, no solo dista mucho de los postulados de Locke o Adam Smith, también de los políticos del XIX, siglo por excelencia liberal, que verá degenerar las ideas, y el capitalismo invadir sus posiciones. Poco que ver con el concepto liberal de Friedrich Von Hayek. Hoy no se puede hablar de liberalismo sin anteponer el término democracia, es decir democracia liberal con libertad económica y garantías jurídicas a la propiedad privada. En España, la Constitución de 1812 en las Cortes de Cádiz, el liberalismo tuvo su oportunidad con figuras como Martínez de la Rosa o Alcalá Galiano, que truncó la revolución de 1848.      

Ya situados en la llamada sociedad del bienestar, basada en la dinámica de la productividad, la competitividad de mercados, y el equilibrio de recursos, frente a la globalización, el hedonismo de los políticos, (reflejo de la sociedad) y el abandono de valores tradicionales del humanismo cristiano, es evidente que su sostenibilidad se hace más que dudosa.

La experiencia de los diversos gobiernos que nos han manejado en mayor o menor grado, desde “la panacea democrática” queda claro que la ambición de poder es el común denominador de todas las formaciones políticas, ocupar cargos remunerados es su principal objetivo defraudando a sus votantes cuando consiguen “poltronas”, incumpliendo sus promesas, falseando la realidad y adulterado sus programas. Me da lo mismo, que lo mismo me da quien se siente en el banco azul, hemos llegado a un extremo que a lo único que podemos aspirar los ciudadanos de a pie es, que quien ocupe la próxima cartera de hacienda no nos acribille con más impuestos.
 
Conseguir fortuna sin trabajar, no está al alcance de todos: los delincuentes comunes, los de guante blanco, o quienes manejan irregularmente la ingeniería financiera, tienen posibilidades de hacerlo con el riesgo de enfrentarse a la justicia. Los políticos han descubierto, o mejor dicho, se sirven de un medio legal para llenar sus arcas sin riesgo y provocando con su inaptitud un paro real en las “empresas” que ellos mismos gestionan (Congreso de Diputados, Senado, y Gobiernos Autonómicos) sin que sus nóminas se vean mermadas en absoluto.

El desengaño social es clamoroso pero como España es diferente continuamos dándoles crédito y oportunidades. El espectáculo que estamos viendo estos días en el Congreso es bochornoso, tanto, que al principal “comediante” en funciones podríamos aplicarle, en términos taurinos, aquella célebre cita  “Has quedado como Cagancho en Almagro”.

Tarragona, 24 de Julio de 2019

Luis Álvarez de vilallonga








LA NEO-LENGUA POLÍTICA



El lenguaje quizá es la forma más cómoda de expresar, modular y adulterar una idea, pensamiento, convicción o ideario, hasta el punto que puede llegarse a intrincar la percepción de la realidad.
Sin duda el lenguaje nace con la necesidad de comunicarse. A través de los siglos, el hombre ha descubierto la gran utilidad de la lengua como instrumento para manipular a aquellos, que por carencias culturales no han podido alcanzar el nivel social e intelectual para descubrir el auténtico significado del léxico empleado en cada momento, para una circunstancia determinada o para transmitir un mensaje subliminal oculto en un discurso o entre las líneas de un texto.


A estas alturas, cuando el desarrollo económico, cultural y social han alcanzado, al menos en el primer mundo, un evidente desarrollo, es cuando paradójicamente más se utiliza el lenguaje como herramienta para invadir espacios ideológicos en el ámbito político, donde proliferan artículos, entrevistas, declaraciones o debates que parece más un “juego” beligerante donde las partes aprovechan los medios como escenario de batalla, que un foro constructivo para la exposición de ideas. Los debates se suceden, a veces insoportables, con moderadores dirigidos permitiendo la superposición de intervenciones, convirtiéndolos en una auténtica “olla de grillos” utilizando vocablos premeditadamente escogidos para fijar un impacto vehemente; son parte importante del altavoz ideológico que unos y otros pretenden trasladar a la sociedad. El lenguaje también se diferencia en lo ético y lo moral marcando tendencias en los medios, y por tanto, los políticos lo saben y lo controlan al dedillo a la hora de influir en la sociedad.


Por otra parte fueron, precisamente los políticos los primeros en pervertir las reglas de concordancia del lenguaje en concomitancia con los medios televisivos, en una estúpida cruzada por adherirse a un feminismo que atiende más a las formas que al el fondo, y así se entró en el las ridículas   concordancias como “miembros y miembras, médico y médica, estudiante y estudianta, ministro y ministra, representante y representanta etc.”, todo un despropósito que obedece a la imposición de un absurdo lenguaje inclusivo.

Sin pretender dar lecciones de nada, (la sapiencia está en el legado de obras, manuales y epítomes) los que hemos estudiado gramática en los años de bachillerato elemental y superior, tenemos automatizadas las concordancias y nos resulta cognitivamente insoportable aceptar estas fórmulas lingüísticamente aberrantes. En español los artículos determinan el género y el número, y el plural masculino abarca los dos géneros gramaticales. En los modos verbales, la utilización del participio activo por razón de su significado, en los verbos de la segunda y tercera conjugación terminan en ente o iente, es decir nombramos al que ejecuta la acción: escribiente, comerciante, atacante, etc., independientemente de su género; si bienes es cierto, y de ahí el error, que la mayor parte de los participios activos se utilizan con valor de sustantivos.
Hoy los lingüistas puristas lo tienen crudo, pero más los académicos de la RAE admitiendo tesis que sostienen que el lenguaje lo cambia el pueblo o aceptando el políticamente inclusivo.

Es cierto que la lengua evoluciona en el tiempo pero con base y fundamento, adaptando previamente las reglas y normas a través de la RAE.  Pero la democracia manda, también en la lengua, y así el pueblo nos la va cambiando a fuerza de consumir cada vez más horas mirando la “caja mágica”. 

Tarragona, 17   de Julio de 2019
Luis Álvarez de Vilallonga