sábado, 8 de julio de 2017

EL ARTE DE ESCRIBIR


La lengua culta es un arte, ya sea en versión oratoria o escrita; es una de las sensaciones más gratificantes cuando el oído advierte la trasmisión de la palabra ágil de una fina retórica clara y conceptual del orador o la vista se recrea en los párrafos sublimes de un escrito que adquiere ampulosa brillantez y musicalidad en su expresión y contenido. La lengua es algo grande que amalgama mil combinaciones y posibilidades. El que escribe pone a prueba su realidad o ficción sobre lo que pretende transmitir, su capacidad semántica someterá a lector al deleite o disgusto.

La introspectiva personal, las consideraciones ontológicas, el perspectivismo, la ironía respecto a la realidad objetiva, la honestidad y sinceridad sin disquisiciones a la hora de plantear un tema incómodo o espinoso, las reflexiones indefinidas, lo correcto en términos sociales, el atrevimiento innovador, el academicismo trasnochado o el fantasma de la vulgaridad, son elementos y condicionantes que siempre han puesto a prueba al que asume el reto de enarbolar una pluma, teclear una antigua Rémington o, en la era de la informática, sentarse ante el teclado de un PC o pulsar el abecedario táctil de un iPhone.

Enfrentarse a una idea, un pensamiento, sin dejar de ser fiel a uno mismo, confiriendo a la imaginación la capacidad de discernir entre lo inventado y lo verdadero, lo correcto o lo banal es siempre un ejercicio complejo; escribir siempre implica transmitir algo.



La práctica de la escritura curte al escritor, por más que su experiencia vital marque su obra y determine la fijación de su creatividad plasmada en sus trabajos y personajes. El ensayo y la entrevista son escenarios que ofrece un mayor abanico de posibilidades para navegar entre la diplomacia, la hipocresía, el resentimiento, o la representación, y en ese sentido es todo un oficio el trato social sublime que reflejan algunas obras consistentes en transponerse camaleónicamente según las circunstancias, las personas o los temas. Fingir aprecio o gentileza es una actitud incontestable para granjearse la aceptación de la gente porque a la idiotez humana le encanta que le regalen los oídos, pero a la postre lo empírico de la vida es inefable.


La riqueza de nuestra lexicología nos ofrece tantas posibilidades: antónimos, homónimos, parónimos, onomatopeyas, pleonasmos, sinécdoques, metonimias, aforismos etc… y cuando la semántica mantiene viva una lengua con palabras que nacen y mueren (neologismos y arcaísmos), vale la pena incidir en el cultismo y escapar de los barbarismos.

Es cierto que, una imagen, un gesto, una mirada, un silencio o una caricia pueden expresar muchas cosas pero sin duda la palabra es en si misma el vehículo genuino de la comunicación.

Una brillante pluma debe estar dotada de una relevante capacidad intelectual, fuerza expresiva y perfecta prosa. ¡Que difícil es decir algo bien dicho! con palabras justas y adecuadas; si además éstas son bellas, armoniosas y poéticas y el buen gusto preside cuanto expresan, el texto se convierte en arte. La buena pluma deja surcos en el alma del lector y así no es de extrañar que en ocasiones se produzca una simbiosis entre la sensibilidad de aquel y el sentimiento, vivencia o mensaje que el autor es capaz de transmitir a través de la semántica; es cuando en ocasiones ante un párrafo uno no puede evitar que se le humedezcan los ojos o que el semblante esboce una sonrisa, es el contenido de algo maravillosamente plasmado en el papel que te llega al alma aún sin conocer al autor, entonces te identificas y comunicas con él.

Torrente y caudal, inicio y plenitud, esbozo y eclosión. Pocos poseen la magia creadora de luces, anhelos y utopías que puedan imaginar relámpagos en una tarde serena o mecer la calma y el sosiego frente a puñales y miserias en una sociedad sin entrañas que agazapada acecha envuelta en mezquindades.
Cuando a la forma y el fondo se unen argumentos cristalinos, siempre afloran valores morales, intelectuales y estéticos; si a ello añadimos un lenguaje bello, pulcro y académico, entonces el arte de escribir adquiere nombre propio.  

Decía Oscar Wilde “No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo bien”

 Tarragona, 21 de Enero 2017
Luis Álvarez de Vilallonga

viernes, 7 de julio de 2017

SENTIMIENTO NACIONALISTA Y SENSIBILIDAD NACIONAL

Hace breves días recibí en un chat de WhatApp el filmet de la canción: L’italiano de Toto Cotugno, interpretada por The Gypsy Queens. Después de abrir el archivo y reproducirlo un par de veces, inmerso en aquella melodía sentí algo especial y pensé que sin ser italiano, ante  una música que ni siquiera representa un canto tradicional y menos un himno, por momentos envidié no haberlo sido.
Creo que ningún italiano pueda sentirse indiferente ante una creación que aglutina mucha idiosincrasia, tradición y esencia de la nación italiana, sea de Liguria, Lombardía, Véneto, Toscana, Campania, Calabria o Sicilia; y es que el ser italiano, como francés o americano, es algo que trasciende a cualquier connotación provinciana o regionalista. Ello me da pie a considerar una vez más porque España también en esto es diferente.
 
Uno es consciente de que abordar el nacionalismo radical que inevitablemente degenera en secesionismo es complejo y arriesgado, pero como primera premisa intentaremos someter de la forma más racional posible cualquier tendencia emocional que distorsione la realidad de los ciudadanos de Cataluña, cuya manipulación de sentimientos tanto ha jugado el establishment político catalán para llegar a la actual situación de Cataluña.
 
 
 
La historia no es nueva; tradiciones, símbolos o episodios históricos se han convertido en mitos a fuerza de reescribir una historia a la medida de intereses políticos. Las tradiciones son el elemento ideal para adulterar y falsificar la historia evitando toda crítica porque el término nacionalidad,  nación o pueblo puede aceptarse sin necesidad de atribuírsele soberanía sobre el territorio que se asiente, de forma que el compromiso del historiador a la veracidad de hechos y fidelidad a textos y fuentes diversas, son un componente que el político desvirtúa a la hora de imponer una historia oficialista partidista e interesada.   
 
Las identidades nacionalistas no nacen de forma espontánea, son instrumentalizaciones políticas artificiales que en ocasiones se apoyan en costumbres o tradiciones muy localizadas en pequeñas comunidades y que se sobredimensionan para darles un carácter diferencial.
La historiografía revela que los nacionalismos del siglo XX se nutren de tradiciones ciertas o inventadas  para, en cualquier caso, darles políticamente utilidad. Por otra parte la semántica juega un papel importante en cuanto a definición, interpretación o acuñamiento del término escogido; así nación, Estado-nación, nacionalismo, Estado, pueblo o país, albergan exégesis  diferenciadas aunque haya cierta coincidencia en que Estado es un territorio poblado, poseído y gobernado por algún sistema; otra cosa es la nación que según el María Moliner es la “Comunidad de personas que viven en un territorio regido todo él por el mismo gobierno y unidas por lazos étnicos e históricos” de ahí la relevancia del relato histórico para la argumentación nacionalista.
 
A nadie se le escapa que la España del siglo XXI es un conglomerado de identidades, unas que políticamente campan a su aire, y otras entienden que la convivencia en un marco plural  autonómico, siempre mejorable, cumple con las aspiraciones de sus ciudadanos en el conjunto del Estado; sin embargo hay quien aboga por hacer suyo un territorio sobre el que se nos ha hecho creer tener derechos históricos de propiedad, y esta posición institucional voluntarista se ha transmitido al pueblo con todos los medios a su alcance ante la pasividad del Estado.
La mentalidad, carácter, madurez y sensibilidad de colectivos que forman un pueblo ya no depende de su etnia; el componte inmigratorio ha transformado la quimera de los pueblos autóctonos, su estirpe y su ascendencia; primero fue el hecho migratorio sur-norte tras la guerra civil, y hoy la inmigración externa que ocupa un alto porcentaje de la población.
 
Solo planteamientos políticos artificiales son capaces de alterar la idiosincrasia natural de cada individuo con su carga hereditaria de origen y procedencia.
 
En estas circunstancias parece que la adscripción al sentido de Estado como unidad nacional aglutinadora de todos los mestizajes, razas y pueblos hoy presentes en España, sería el desencadenante valedor hacia una integración e inevitable trayecto hacia una unión fiscal y política en la U.E.

Luis Álvarez de Vilallonga

Tarragona, 12 de Diciembre de 2016

sábado, 17 de diciembre de 2016

LAS CREDENCIALES DE TRUMP

 El increíble, inesperado y sorprendente triunfo de Donald J. Trump, tras las fracasadas encuestas, los analistas intentan dar una explicación de lo sucedido, pero a toro pasado cualquier argumento podría ser válido.

Uno considera que la victoria de Trump comenzó a fraguarse cuando el numeroso grupo de republicanos posibles candidatos a liderar su partido hacia la Casa Blanca subestimaron las posibilidades de Tump, dejándole libre un terreno que debieran haber acotado con estrategias y pactos que le impidiesen prosperar en sus aspiraciones.

 
Trump se presentaba como el mito de la prosperidad y riqueza alcanzada por el americano genuino (el blanco), sin mestizaje, como un genio emprendedor, empresario inmobiliario, hotelero, constructor de campos de golf y como magnate de televisión, invadiendo con la marca “Trump” cualquier sector de negocio que tocase.
El encarna la antítesis de la tradición política americana, es decir, asumir todo aquello que un candidato podría censurar de su oponente: deshonesto, inmoral, indecente, corrupto, hipócrita, plutócrata, violento etc. Así alardeando en debates republicanos de su miembro viril o de negarse a revelar su declaración impositiva y todo un rol de dislates y desatinos para cualquier mortal sensato, pero que con su personalidad produjo el resultado deseado; en efecto lejos de esconder su arrogancia, prepotencia, desprecio a toda norma social establecida, ha exhibido sin pudor y con descaro todas estas credenciales, desafiando todo puritanismo político y formal del sistema americano.

El énfasis en denunciar la precariedad de salarios de la clase obrera blanca, durante los últimos años, en beneficio de los inmigrantes, especialmente de los mexicanos, llegando a proponer la deportación de más de once millones de ilegales y la construcción de un muro en la frontera con aquel país, son propuestas que parece calaron en gente políticamente ignorante que también dieron crédito a su discurso culpando de la tasa de desempleo de los blancos a los inmigrantes, cuando en realidad esta no supera el 4,5%. Y así Trump ha logrado reavivar el odio racista que parecía estar en vías de superación en la mayoría de Estados, aunque permaneciese en ciertos sectores de algún Estado surista, y resucitando la extrema derecha estadounidense, promoviendo teorías de la conspiración, apoyándose en la derecha alternativa, la “alt-right”con facciones racistas como el Ku Klus Klan.

Pero sus técnicas no son nuevas, ya en la campaña electoral de Obama se dedicó a difamarlo proclamando su origen africano, negando su filiación americana aduciendo que había nacido en Kenia, y por tanto carecía de legitimidad para asumir la presidencia; declaraciones que posteriormente se vio obligado a rectificar.

Por otra parte su total inmersión en las redes sociales, especialmente en Twitter, le han permitido lanzar otras perlas de su repertorio, burdos improperios y falsedades hacia el partido demócrata y su candidata.
Sus proclamas no solucionarán la pobreza, la drogadicción, la alimentación basura con un porcentaje alarmante de obesidad, ni la inestabilidad familiar con una altísima cifra de divorcios, pero a pesar de todas sus credenciales ha sido elegido Presidente de EUA

Ahora pasadas las elecciones, donde la estrategia y verborrea de una campaña aborrecible de los republicanos, todos daban vencedora a Hillary Clinton, nos situamos ante una nueva legislatura donde a nadie se le escapa que las herramientas para gobernar, no son las mismas que  permiten llegar al poder. En todo caso alguien dijo que los americanos son como niños, en ocasiones inconscientes e imprevisibles, y en ese sentido me inquieta la incertidumbre que el país más poderoso del mundo, esté “en manos” de un populista millonario, visionario, cínico e imprevisible.

Luis Álvarez de Vilallonga
Tarragona, 21 de Noviembre de 2016

LA MENTIRA DEL BREXIT



El domingo 4 de Septiembre Teresa de Calcuta fue canonizada por el Papa Francisco, y de entre sus prolíficas respuestas a preguntas como “¿Cuál es la persona más peligrosa?”,  respondía “la mentirosa”. Ciertos políticos suelen tener la mentira como argumento que los mantenga en el poder.
En efecto un ejemplo lo tenemos en el Brexit que tras una campaña repleta de mentiras, manipulaciones y tergiversaciones, venció en el referéndum.
La inmigración fue el bastión sobre el que se sustentaron los partidarios del laeve (salir), apoyados por sentimientos racistas y xenófobos; otra mentira fue hacer creer al nativo que el Reino Unido tendría acceso al mercado único sin asumir la obligación de la libre circulación de ciudadanos de la Unión Europea; también falso lo de los 1.400 millones de libras mensuales que salían con destino a la Unión Europea.
 Los votantes de la clase obrera que eligieron el laeve serán los primeros perjudicados. La incertidumbre económica que se avecina, especialmente en el ser de la City de Londres, cuya recaudación impositiva en los servicios financieros es vital para el Raeino Unido, tendrá que hacer frente al acecho de las bolsas de Frankfurt y Paris, pero la City experta en los mercados financieros, poderosa, aprovechada y salvaje, no dudamos que se las ingeniará para sacar beneficio del Brexit.
La ventana de Overton ha surtido su efecto. La ciencia política empleada por Maquiavelo podría ser la precursora de esa ventana; así de acuerdo al clima de la opinión pública generada en una campaña rocambolesca, el votante se inclinó más por la recomendación del partido con el que se alinea que por la trascendencia de lo que estaba en juego. El remain (quedarse) parecía tenerlo al alcance pero en esta ocasión no fue suficiente el peso específico de Londres, y el ambiguo y doble juego de ciertos políticos obviando la corriente dominante de la sociedad integral del Reino Unido, fue todo un despropósito, amén de la previa “locura” de haber promovido un referéndum arriesgado e innecesario.
Cuando se trata de referéndums vinculantes de vital trascendencia, la información debe ser lo más amplia, veraz y ecuánime posible, valorando las ventajas e inconvenientes aun en la incertidumbre e imposibilidad de conocer las consecuencias reales en función del resultado, que podrían arrastrarse durante décadas.
La farsa fue el denominador común en la campaña por el Brexit (Londres es una cosa y el Reino Unido otra), y en los principales partidos políticos tiene mucho que ver la clase social de la que se nutren; por otra parte el modelo económico en el Reino Unido difiere poco del partido o coalición que gobierne.
Fue una campaña cínica que explotó el sentimiento anti inmigratorio (racista y xenófobo) en favor del laeve, pero sin embargo son ellos parte importante y contribuyente a la economía del país aunque están en desventajas a la hora de obtener las prestaciones de los llamados blancos (británicos nativos). El Brexit ha puesto de manifiesto la fractura de la sociedad del Reino Unido y provocado una crisis política que puede modificar el equilibrio de las tradicionales fuerzas políticas en el parlamento.  
Las consecuencias del Brexit comienzan a sentirse en las economías domésticas, que tendrán que afrontar sensibles aumentos impositivos en una crisis que afectará articularmente a las clases obreras.
David Cameron y Boris Johnson solo pensaron en mantener sus propios liderazgos, y en la campaña por el referéndum se llenaron la boca de manifestaciones falsas que conocían perfectamente.
El viaje al Brexit ya no tiene vuelta atrás, ahora es tiempo de arbitrar acuerdos con la Unión Europea que atemperen sus consecuencias negativas y que el Reino Unido, con todas sus connotaciones y peculiaridades, concluya que conforma una parte importante de Europa.

Luis Álvarez de Vilallonga

Tarragona 28 de Noviembre de 2016

domingo, 6 de noviembre de 2016

EN EL CAMINO DE SANTIAGO


Un año más hemos logrado completar un tramo del Camino. El Camino de Santiago se puede realizar de mil maneras distintas, cada cual lo adapta a su forma, condición y circunstancia personal; solo hace falta proveerse de una mochila, real o virtual llena de ilusiones, una credencial y el reto de alcanzar el objetivo previsto; es más, para algunos puede ser una ruta turística o gastronómica más sin que por ello deje de ser el Camino, porque aún sin percibirlo, su tránsito nos imbuye de una magia que nadie puede explicar.
 
Los numerosos caminantes y peregrinos que encontramos a lo largo de las etapas albergan en su mochila muchas vivencias, historias, vicisitudes íntimas, lastres que arrastran y les ha marcado la vida que nunca han explicitado en su devenir cotidiano pero que solo en el Camino son capaces de liberar. Es así que el Camino es un paréntesis en nuestra vida que rompe la monotonía, nos libera de convencionalismos y nos hace más auténticos.

 En esta ocasión he tenido la satisfacción de caminar junto un grupo de amigos, conocidos y recién llegados de la Associació d’Amics del Cami de Sant Jaume del Camp de Tarragona, y debo reconocer que al final del recorrido, ya acomodado en mi hogar, percibo el sentir que aprecio más a los amigos, a los conocidos ya los tengo por amigos y valoro a los nuevos con especial estimación; y es que el Camino nos hace más tolerantes, respetuosos con los que no comparten nuestra forma de entender la vida y nos sitúa en el furgón de cola, atentos a las necesidades que quien pueda requerir nuestra ayuda.

El camino siempre es distinto y siempre enseña. En estos días he aprendido mucho de cada uno de mis acompañantes, observo y reconozco que podía haber sido más humilde, evitar el ego y el protagonismo que siempre acecha la idiosincrasia de uno. En el Camino no se dan lecciones a nadie porque el propio camino se encarga de enseñarte lo importante.

 Gracias a todos por soportarme, pero en el Camino es donde la autenticidad tiene un lugar preponderante y todo se hace de forma espontánea y natural sin convencionalismos ni falsaos pudores. Durante nuestro caminar siempre se producen, provocados o no, tránsitos en soledad que nos ofrece la posibilidad de gozar en silencio de una armoniosa sinfonía de sonidos vivos en bosques y valles y el deleite visual de inmensos paisajes naturales que nos invitan a la reflexión fuera del ámbito de nuestra vida cotidiana; entonces surgen preguntas que nunca nos hacemos pero que aun sin respuestas nos sitúan en una dimensión insospechada, es cuando  brotan de nuestro interior borbotones de sentimientos encontrados en un desguace espiritual que como aire limpio y renovado reconforta por momentos las alacenas de nuestro espíritu, y una inmensa sensación de felicidad invade nuestro ánimo;   esto y mucho más se encuentra en el Camino. 

Uno está seguro de que todos estamos satisfechos de los días que hemos caminado juntos, de nuestros momentos difíciles, de nuestro esfuerzo, de nuestra buena disposición hacia los demás, pero sobre todo de haber vivido una experiencia enriquecedora a la que seguramente el propio camino nos convocara cada año hasta que el Apóstol nos reciba en Santiago de Compostela, es una llamada a la que no podremos sustraernos porque el Camino ya vive en nosotros y su experiencia, sin duda, nos ha hecho mejores personas y crecer en valores y virtudes.

Han sido más de 120 Km. entre St. Jean de Pie de Port y Villamayor de Monjardín, recorridos con tesón, alegría, esfuerzo y la satisfacción de haber logrado cada uno su objetivo. La Venera o concha de tipo vieira, como gran atributo jacobeo, y la Tau de madera, signo protector que la orden monástica de San Antón (antonianos) establecida en Castrogeriz entregaban a los peregrinos, han sido los distintivos que orgullosamente hemos incorporado a nuestro atuendo de peregrinos y que si Dios quiere nos acompañarán en las próximas aventuras del extraordinario, exclusivo y excepcional Camino de Santiago. 








 
 
       Luis Álvarez de Vilallonga
 Roncesvalles 2 de Noviembre de 2016


 
 

NI ERMITA NI LLORITO

 Hace pocas fechas cuando me dirigía a misa al Santuario de Loreto, tuve una desagradable sorpresa. Aparecía ante mis ojos una nueva señalización de carteles rotulados indicando (se supone) la dirección para acceder al Santuario de Nuestra Señora de Loreto. En los nuevos carteles se puede leer “Ermita del Llorito”. Constituye un agravio en toda regla y denota una ignorancia supina por parte de los responsables de la administración municipal en materia de movilidad y rotulación de carteles indicadores sobre el lugar a que se refieren, manifestando un evidente desconocimiento.
 
 En efecto la Comunidad de los Padres Rogacionistas, el gran colectivo de Amics del Loreto y la mayoría de ciudadanos, lamentamos profundamente estos errores de bulto que inducen a la confusión, falsean la realidad de lo que se pretende señalizar y provocan malentendidos innecesarios. Uno podría entender que a nivel popular y por extensión costumbrista la denominación de Font del Llorito o montaña del Llorito se prolongase a la nomenclatura del Santuario de la Virgen, pero es inadmisible que desde las instituciones oficiales se cometan faltas de rigor por ignorancia, desidia, o falta de interés en recabar toda la información que sin duda existe documentada en los archivos municipales. 

 La antigua ermita fue destruida durante la guerra de 1823. En 1957 se construyó el actual Santuario, colocándose la primera piedra el 5 de Mayo. Por otra parte el acta del Arzobispado de Tarragona (cuya copia, sin duda, debe obrar en el archivo municipal) emitida por el Arzobispo de Tarragona y Primado de las Españas, Doctor José Pont y Gol en fecha 12 de Diciembre de 1971 y que en uno de sus epígrafes, reza literalmente: “declaramos dicha iglesia, como SANTUARIO, dedicado a la Santísima Virgen, bajo la advocación o título de Nuestra Señora de LORETO, con todos los derechos y obligaciones dimanantes de la legislación canónica vigente” es por tanto incuestionable que en la actualidad ya no existe tal ermita sino Santuario.

 De la prolífera documentación que existe al respecto y también en cuanto al termino Llorito y Loreto, viene e excepcionalmente relatado en dos libros que debieran haberse consultado: “La Ermita de Nuestra Señora de Loreto de Tarragona” 1957 escrito por el malogrado profesor José Sánchez Real e “Historia del culte a la Mare de Déu de Loreto  El seu Santuari de Tarragona” 1996 de Josep Adserà Martorell; en ambas obras se relata la historia del de la antigua montaña de las Moriscas habitada por ermitaños, la devoción del presbítero Pedro Mir por Ntra. Sra. del Loreto, la destrucción de la ermita, la cesión  a la Mitra, la construcción del Santuario y toda clase de detalles documentados.

Por otra parte, pruebas fehacientes del desafortunado rotulado son las inscripciones que figuraran en nuestra lengua en el acceso al recinto lauretano. Uno se pregunta porque (quiero llamarle este inconsciente desatino), cuando bastaba con haber tomado la referencias citadas: la de la derecha sobre azulejos se lee  SANTUARI VERGE DE LORETO y en el lado izquierdo en letras de forja igualmente SANTUARI VERGE DE LORETO, también en el cartel metálico situado más a la derecha del acceso donde figura el horario de misas, está encabezado por el título SANTUARI MARE DE DÉU DE LORETO, y como es conocido, próxima a la entrada existe la placa de ofrecida por Aviación que reza: “Gracias Sra. de Loreto por la protección otorgada a los aeronautas españoles” Diciembre 1994
La ignorancia tiene cura y rectificar es de sabios pero mucho nos tememos que enmendar errores siempre es complicado y complejo cuando compete a organismos oficiales en los que suele prevalecer la decisión política sobre hechos objetivos; sin embargo uno abriga la esperanza que nuestros políticos tengan la suficiente sensibilidad para restituir la condición de Santuario a un lugar de espiritualidad en el que multitud de Tarraconenses, asociaciones, entidades y particularmente la Associació Amics de Loreto, veneramos a la Virgen Nuestra Señora de Loreto.

 Luis Álvarez de Vilallonga
Tarragona, 13 de Septiembre de 2016

PODEMOS O LA REVOLUCIÓN POLÍTICA Y CULTURAL

Cuando Podemos llegó al Parlamento Europeo, poco podíamos imaginar que aquel embrión emergido del 15 M pudiera tener el recorrido político que los ha posicionado en una de las fuerzas políticas reales capaces de optar al poder. Sin embargo algo ha sucedido para que, después del resultado de las pasadas elecciones del 26 de Junio, el retroceso y estancamiento de esta formación haya decepcionado o  desengañado a muchos. Si analizamos que es Podemos, al margen de la amalgama de las formaciones que lo integran, el núcleo central sobre el que gravitan las distintas facciones antisistema, parece que ha sufrido una metamorfosis poco creíble mostrando una evidente moderación en el discurso (si partimos de sus postulados iniciales) que han presentado en la pasada campaña electoral y parecería que se estaban adaptando al sistema democrático establecido; pero no nos engañemos, bajo su piel de cordero se constata su verdadera calaña si nos remitimos a las redes sociales, twitter, blogs, videos y todo cuanto han expresado desde posiciones radicales que ahora pretenden ocultar.
Es así que uno está en la línea ya expresadas en anteriores artículos, es decir, lo más próximo a su doctrina es el bolchevismo (facción radical del partido Social democrático ruso, escindido en 1903, haciéndose con el poder en la revolución de octubre de 1917 bajo la dirección de Lenin) con un claro objetivo, destruir el sistema democrático, desmantelar las estructuras del Estado para imponer una economía en manos del nuevo estado, suprimir la propiedad privada y asentarse en un poder omnímodo para transformar las percepciones, los valores y la forma de entender la vida; es decir, consumar una revolución política y cultural en toda regla.
 
Sé que a estas alturas del siglo XXI y en una Europa comunitaria este planteamiento suena a utopía, pero el paso previo para alcanzar objetivos ocultos no es otro que el populismo, y es evidente que han logrado penetrar en buena parte del electorado. No hay que olvidar que el Comunismo es un sistema de gobierno que sumió en la pobreza a millones de personas en el siglo XX y que ya superado en Europa debemos preservar cualquier otro sistema basado en la democracia y no confundir con comunismos adaptados al sistema capitalista que pueden sobrevivir y hasta funcionar aceptablemente.
En democracia se puede aspirar a una vida plena sin necesidad de interferir en los convencionalismos sociales, que son tan lícitos como humanos; la frivolidad y banalidad son envolturas de una sociedad libre en la que cada cual debe asumir la responsabilidad de su actitud frente a la colectividad en la que mora. La libertad de expresión, el talento, la disciplina como método autónomo o la creatividad, son el usufructo de un sistema de convivencia en el progreso, que el tan manido término “progresista” nos ha dado, sin que nadie pueda arrogarse tal exclusividad.   
 La democracia nos obliga a discernir sin que las ideas o tendencias nos sean impuestas desde el poder, y en ese sentido las consecuencias políticas, estéticas  y culturales derivadas del 15 M son para uno lamentables, pero que debemos respetar aunque no haya reciprocidad. En eso estriba la grandeza y la razón del auge democrático y el ocaso del totalitarismo.

 

Luis Álvarez de Vilallonga
Tarragona, 15 de Julio de 2016